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Dieta BARF para Yorkshire Terrier paso a paso

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La alimentación de nuestro perro es, claramente, la clave para el mantenimiento del buen estado de su salud. En esta ocasión queremos hablarte de la dieta BARF para Yorkshire Terrier (también conocido como el Realfood para perros o Dog Realfooding), un tipo de alimentación natural que ofrece grandes ventajas para nuestras mascotas. ¡Toma nota de todo lo que tenemos que contarte!

La alimentación del Yorkshire Terrier

El aparato digestivo de los perros cuenta con un estómago de grandes proporciones y por un intestino corto (impidiendo que los alimentos se pudran en su interior). En este sentido, debemos tener en cuenta que los Yorkshire Terrier experimentan digestiones lentas, especialmente en el caso de alimentos sólidos, permaneciendo en el estómago desde 3 hasta 8 horas.

Por su anatomía, el aparato digestivo de los perros está plenamente capacitado para el tratamiento y metabolización de comidas copiosas. Debido a las largas digestiones de las que hablábamos antes, es posible que pase un intervalo de horas prolongado entre cada una de las comidas.

Históricamente, los perros han sido animales carnívoros. A pesar de esto, con el paso de los años han atravesado un largo proceso de adaptación y hoy en día también están preparados para consumir productos de origen no animal. Esto no impide que deban llevar una dieta equilibrada que les proporcione las cantidades adecuadas de proteínas, hidratos de carbono, grasas, vitaminas y minerales.

De todo esto dependerá el correcto desarrollo y crecimiento de los perros. además de su estado de salud, evitando que estén gordos o delgados y, en el caso de los Yorkshire Terrier, luzcan un pelo bonito. Cuestiones muy importantes en el caso de los cachorros, que requieren de una cuidada alimentación y atenciones especiales.

¿Qué es la dieta BARF?

La dieta BARF (Biologically Appropriate Raw Food), que traducida a español se conoce como ACBA (Alimentación Cruda Biológicamente Apropiada), es una forma de recuperar la dieta tradicional de los perros como animales carnívoros que son. 

Los orígenes de este tipo de dieta a partir de alimentación natural y alimentos crudos surge del Dr. Ian Billinghurst, un veterinario australiano que, tras varios estudios, comprobó que ofrecer a los perros una dieta basada en carne, huesos carnosos, vísceras o vegetales, entre otros, repercutían de forma muy positiva en la salud y el desarrollo de estos.

En pocas palabras, la dieta BARF para perros no es más que una forma de ofrecer una alimentación saludable y equilibrada a nuestras mascotas, partiendo de productos frescos como los que podríamos consumir las personas y dejando a un lado las opciones procesadas que conocemos en el mercado como los piensos. 

El objetivo de la dieta BARF no es otro que el de mejorar las condiciones de salud, la esperanza de vida, energía y la capacidad reproductiva de los perros, reduciendo al mínimo los trastornos, enfermedades, envejecimiento prematuro y, por ende, las visitas al veterinario. Lo importante, en cualquier caso, es encontrar el balance o equilibrio perfecto para cubrir todas las necesidades de nuestra mascota. 

10 ventajas de la dieta BARF

Los defensores de la dieta BARF sostienen que una alimentación basada en este tipo de alimentos ofrecen grandes beneficios para la salud de nuestros perros, mejorando significativamente su calidad y esperanza de vida. Pero, ¿cuáles son esas ventajas exactamente?

1️⃣ Mejora del sistema inmunitario

Recuperar el tipo de alimentación (carnívora, evitando el procesamiento de los alimentos) para la que los perros fueron concebidos contribuye al buen funcionamiento del sistema inmunitario de nuestra mascota.

2️⃣ Digestiones más saludables

Al suministrarles alimentos ricos en nutrientes, éstos son absorbidos en un alto porcentaje, lo que da lugar a heces menos voluminosas y fétidas.

3️⃣ Mejor hidratación

En la dieta BARF, el porcentaje de humedad de los alimentos frescos rondan entre el 70 y 90 %. Con esto se consigue que el perro esté mejor hidratado a través de la alimentación, reduciendo las tomas de agua y el estrés al que se someten los riñones y el hígado.

4️⃣ Dientes y encías más sanos

La alimentación natural favorece la limpieza e higiene de la boca de nuestros perros, ayudando a disminuir el sarro y previniendo el mal aliento.

5️⃣ Huesos más fuertes

El desarrollo de la masa muscular evita los problemas articulares y ayudan a mantener los huesos sanos y fuertes.

6️⃣ Mejor ánimo, mayor vitalidad

La alimentación natural está directamente relacionada con estados de ánimo más alegres y con actitudes más activas y vitales, mejorando la sociabilidad del perro y evitando conductas sedentarias u otro tipo de trastornos como la coprofagia.

7️⃣ Buen estado de la piel y pelo más bonito

Ayuda a recuperar el color natural y buen estado de la piel, sin caspa ni picores, haciendo desaparecer el mal olor corporal. Otra ventaja es la aparición de un pelaje mucho más lustroso, brillante y bonito. 

8️⃣ Peso ideal

Si de algo se caracteriza este tipo de dieta, es de la ausencia de hidratos de carbono en los que sí son ricos los piensos secos habituales, favoreciendo que el perro se mantenga en su peso ideal y previniendo enfermedades relacionadas con el colón o la diabetes.

9️⃣ Mejora del apetito

La carne fresca y los huesos carnosos son alimentos muy atractivos para los perros, que engullirán con más ganas que cualquier otro pienso convencional.

1️⃣0️⃣ Minimizar la aparición de alergias o intolerancias

La dieta BARF contribuye a mantener un intestino sano, lo cual está directamente relacionado con la prevención de posibles alergias o intolerancias.

Ingredientes de la dieta BARF para Yorkshire Terrier

En una dieta BARF correctamente equilibrada debe tener presencia una amplia variedad de nutrientes, vitaminas y minerales. Con gran predominio de los huesos y la carne, como buenos animales carnívoros que son los perros, las raciones deben completarse también con vísceras, vegetales y algunos suplementos. 

Aunque existen marcas que ofrecen ya menús preparados, siempre puedes recurrir a productos de temporada, además de carnes y despojos en oferta en el mercado. A continuación, vemos una relación aproximada en porcentajes por cada tipo de alimento:

  • Huesos (entre el 50-60% del total): como carcasas de pollo, alitas, cuellos… Se proporcionan en crudo (nunca cocinados para evitar que se astillen) y existen gran variedad: aves, conejo, cordero… Son una gran fuente de energía, proteínas, grasas, minerales, vitaminas, enzimas y antioxidantes. Hay que tener cuidado ya que un exceso de huesos en los perros viejos y sedentarios, aunque estén molidos, pueden provocar estreñimiento.
  • Carne y pescado (entre el 20-30 % del total): partiendo de desechos de carnicería y/o pescadería, debe suministrarse en crudo o poco cocinados. Ofrecen un gran aporte proteico y energético. Mientras que a los perros adultos se les debe dar en trozos, a los cachorros es mejor proporcionarles este alimento picado. En el caso de la carne, puede ser de procedencia bovina (cabeza, recortes, desbarbados…), aves o conejo (cuello o cabeza). Por el contrario, con el pescado podemos acudir a especies magras de agua salada, con atención a las espinas a partir de su eliminación o triturándolas.  
  • Vísceras o menudillos (aproximadamente el 10 %): con órganos como el corazón, hígado, callos, mollejas, cerebro, estómago de aves, riñones… Cuentan con un contenido en proteínas inferior, pero resulta muy apetitosos para los perros.
  • Vegetales (aproximadamente el 10 %): la fruta y la verdura (zanahoria, calabacín, tomate, espinacas…) no debe de tener gran presencia en la dieta de nuestro Yorkshire Terrier, ya que su aportación nutritiva es realmente baja y, a menudo, este tipo de alimentos no resultan muy llamativos a los perros. Su ingesta puede recomendarse, principalmente, en perros sedentarios con obesidad o para combatir casos de estreñimiento. Esta ración puede sustituirse perfectamente por una cucharada de salvado, que ofrece una gran aportación de minerales y vitaminas. En caso de suministrarles fruta y/o verduras, siempre es mejor hacerlo de forma triturada (para una mejor asimilación de los nutrientes), evitando siempre las patatas, uvas, pasas y membrillo por su toxicidad.
  • Otros (aproximadamente el 5 %): con el propósito de completar la dieta BARF aún más, podemos recurrir a algunos suplementos como la levadura de cerveza, muy recomendable en los Yorkshire Terrier, ya que contribuyen a fortalecer y presentar un pelo largo, suelto y reluciente. Otros alimentos como el huevo, son ricos en proteínas, grasas y vitaminas. Mientras que la yema se puede servir cruda, la clara deberá estar siempre cocida. 

Cantidades en la alimentación BARF

Quizá ésta sea una de las cuestiones más difíciles de responder respecto al cambio a la dieta BARF de nuestros perros. ¿Por qué? Las cantidades de alimento varían en función de muchas variables como el peso, la edad, la raza, nivel de actividad diario… 

En circunstancias normales, se estipula que los perros de mayor tamaño o de mayor edad, requieren de una cantidad de alimento menor al día; mientras que las razas mini o los perros más jóvenes y los cachorros requerirán más alimento en proporción a su peso.

En una aproximación de lo que podría ser la cantidad adecuada para alimentar a tu perro, puedes tomar como referencia que un adulto puede necesitar entre un 2 y un 3 % de alimento respecto a su peso diariamente. El porcentaje, sin embargo, puede elevarse hasta un 8 % en perros jóvenes, de poco peso y con gran actividad. 

A los cachorros, no obstante, deberemos suministrarle alimento por valor de su 10 % de peso -aproximadamente-, ya que de lo contrario no obtendrían los nutrientes necesarios para su correcto desarrollo.

En el caso de un Yorkshire Terrier adulto, la cantidad aproximada de alimentación BARF oscilaría entre los 120-150 gramos al día, repartida en dos tomas al día preferiblemente.

Al final, como suele ser habitual, lo que mejor funciona es observar y el sentido común. Si detectas que tu perro baja de peso, solo tendrás que aumentar las raciones diarias. Mientras que si gana peso, tendrás que hacer lo propio: disminuir las raciones diarias.

Transición del pienso a dieta BARF

Si tu perro lleva años alimentándose a partir de pienso seco, debes tener en cuenta que la transición a la dieta BARF no debe ocurrir de un momento para otro (especialmente en perros de mayor edad o con problemas digestivos), ya que esto podría ocasionar problemas gastrointestinales en nuestra mascota por el efecto del contraste inmediato. 

Para realizar una transición correcta hacia la dieta BARF, es importante que nunca mezcles alimento crudo con pienso seco en una misma toma, ya que se digieren a partir de procesos muy diferentes. Lo ideal, en este caso, es comenzar el suministro de alimento natural de forma puntual o como premio aprovechando para reforzar conductas positivas. 

Durante unos días, deberemos continuar con esta dinámica y vigilar que las heces mantengan su consistencia habitual en todo momento. Una vez superada esta etapa, podremos sustituir una de las tomas diarias por alimento BARF. Si después de varios días las heces continúan siendo normales, podremos hacer la transición completa a BARF. 

Este proceso puede demorarse durante varias semanas e, incluso, durante un mes, dependiendo de la adaptación de cada perro. No obstante, si observas que durante los primeros meses desde el inicio de la transición a BARF tu perro muda el pelo o genera exceso de moco en las heces o legañas, ten en cuenta que forma parte del proceso de adaptación y estas alteraciones desaparecerán en poco tiempo.

Si bien este proceso debe ser el habitual que llevan años alimentándose de pienso seco, en los casos de perros más jóvenes puede optarse por una transición directa a partir de pequeñas tomas. Algunos especialistas recomiendan, en estos casos, un día de ayuno para favorecer la adaptación rápida al nuevo tipo de alimento. 

¿Cómo preparar los alimentos crudos para tu perro?

Si te encuentras en pleno proceso de transición hacia la dieta BARF, comienza por una alimentación blanda y vigila cómo la asimila tu perro (carcasas y cuellos de pollo son una gran opción para principiantes). A partir de ahí podrás ir incorporando más alimentos naturales en su día a día. 

Uno de los temores más habituales, suelen derivar de un posible atragantamiento del perro con los huesos. Si te dan miedo al principio, tritúralos para tu tranquilidad hasta que observes que se va adaptando poco a poco. 

Sirve carnes y pescados con pieles y grasas, ya que es la principal fuente de energía para nuestros perros. Además, resulta interesante ir variando entre tres o cuatro variedades para mantener cubiertas todas las necesidades de nutrientes de nuestra mascota.

Recuerda que los alimentos deben congelarse al menos durante tres días para evitar la transmisión de parásitos, especialmente en el pescado y vísceras. Entre ellas, destaca en su dieta el hígado, que puedes combinar con otras.

Si tienes cualquier duda o consideras que por las necesidades de tu perro puede requerir algún tipo de suplemento, lo mejor es que lo consultes en un especialista de nutrición natural.

Combatiendo el miedo a la dieta BARF

A la hora de apostar por un cambio de dieta, como la dieta BARF, para nuestros pequeños peludos, es normal que nos puedan surgir dudas o preocupaciones. Según está contemplado este tipo de alimentación, respetando las proporciones de cada tipo de alimento, tu perro tendrá completas todas sus necesidades nutricionales, por lo que no serán necesarios suplementos de ningún tipo ni debe presentar carencias. 

Otro de los miedos, dado que la dieta BARF recurre a la carne y huesos en crudo, es la aparición de posibles bacterias que contaminen a nuestro mejor amigo. En este sentido, el organismo de los perros está preparado para combatir estas bacterias de la carne en crudo, ya que históricamente (y por su similitud al lobo) han sido animales carnívoros-carroñeros y están completamente adaptados a este tipo de alimentación. 

Muchas personas también se asustan cuando se produce la alimentación de su perro a la alimentación BARF debido a que observan una clara reducción del consumo de agua por parte de éste. Y aunque pueda preocupar, es lo más normal en estos casos, ya que nuestro perro a partir de los alimentos en crudo recibirá gran parte del agua que necesita y que anteriormente no le proporcionaba su alimentación de pienso en seco. 

¿Quieres saber más sobre los cuidados de los Yorkshire Terrier? Te invitamos a que visites nuestro blog con mucha más información. 

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